GARANTÍAS DEL TREBAJADOR ANTE LAS REPRESALIAS DE LA EMPRESA

Fecha de publicación: 13/05/2016

Todo trabajador tiene derecho a no sufrir represalias por parte de la empresa cuando ha reclamado algún derecho o realizado alguna demanda. De este derecho se llama garantía de indemnidad. Por ello, toda acción que lleve a cabo una empresa con ánimo de venganza será nula, siempre que se pueda demostrar el móvil.

Este derecho no lo encontramos en ninguna ley sino que se ha ido configurando a través de la jurisprudencia, o sea, de las sentencias que han ido dictando los diferentes tribunales.

Una empresa no puede contestar una denuncia del trabajador a la inspección de trabajo, o una reclamación verbal o escrita a la empresa, o una demanda ante el Departamento de Empresa y Empleo, con una represalia, ya que el trabajador tiene unos derechos que se deben respetar.

De todos modos, el trabajador no hacer reclamaciones temerarias o sin fundamento, ya que esto podría tener consecuencias disciplinarias.

Ejemplo:
Un trabajador presenta una denuncia a la inspección de trabajo por horas extras, y la empresa, como consecuencia de esta acción del trabajador, la empresa lo despide.

Si la denuncia es fundamentada, ya que existen las horas extras y el trabajador consigue demostrar que el despido es consecuencia de la denuncia. DESPIDO NULO.

Si la denuncia no es fundamentada, ya que no se hacen horas extras en la empresa. Tanto si el trabajador consigue demostrar que el despido es consecuencia de la denuncia, como si no lo consigue, corresponderá al Juez ver si el despido es procedente o no.

Hay que tener en cuenta que aquel trabajador que considere que ha sido objeto de represalia debe demostrar, aportando al menos indicios que permitan generar suspicacia sobre las acciones de la empresa. A partir de aquí, es la empresa que debe conseguir desvincular su decisión de la denuncia o la demanda previa del trabajador, deshaciendo lo que se llama el nexo causal.

Por ejemplo, un trabajador presenta una denuncia a la inspección de trabajo, y al cabo de unos días es despedido por motivos disciplinarios. La carta explica que el trabajador ha llegado 20 minutos tarde durante 20 días en el último mes. Para que la decisión de la empresa no sea declarada nula, deberán demostrar que estos retrasos son ciertos y, por tanto, el despido pueda ser declarado procedente por el juez.

Nulidad - Procedencia - Improcedencia

  • La nulidad: Existencia de discriminación. Reposición del trabajador en el estado anterior a la decisión empresarial. En caso de despido, por ejemplo, readmisión y liquidación de salarios de tramitación. El trabajador podrá solicitar una indemnización por daños perjuicios.
  • La procedencia: Legalidad de la decisión empresarial. Se da por bueno, en el caso de nuestro ejemplo, el despido.
  • La improcedencia: Ilegalidad de la decisión empresarial. Si hablamos de un despido, la empresa puede readmitir al trabajador pagándole los salarios de tramitación, o pagar la indemnización de 45/33 días por año de trabajo.

 

Nota: La información anterior és meramente orientativa, y da solo un conocimiento general de la norma que explica. Su aplicación requiere el estudio personalizado por parte de Gabinet Permar SL.

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